Vuelta a la rutina: ¿qué esperar de este 2026 en los mercados?

Redacción Mapfre
Las Navidades se han terminado. Las reuniones familiares, las comilonas y los días de descanso han llegado a su fin. Por duro que parezca, toca volver a la tan necesaria rutina. También en los mercados.
Con el fin de 2025, la pregunta que ronda por la cabeza de los inversores es bastante clara: ¿será capaz 2026 de prolongar el buen tono de los mercados tras dos ejercicios consecutivos con rentabilidades muy elevadas? Desde Mapfre AM apuestan por un nuevo ejercicio que invita a un moderado optimismo, aunque no exento de riesgos.
Un cierre de año positivo y sin sobresaltos
Para saber si el buen tono de 2025 se va a prolongar en 2026, es importante conocer cómo cerró el ejercicio anterior. Para ello, Ismael García, director adjunto de Estrategia de Inversión en Mapfre AM nos explica que “diciembre fue un mes tranquilo para los mercados financieros, que llegaron al final del año con rentabilidades positivas en prácticamente todos los activos”, explica.
Las dudas puntuales sobre la sostenibilidad de las subidas en las compañías más vinculadas a la Inteligencia Artificial, junto con la tradicional recogida de beneficios de final de ejercicio, propiciaron una rotación hacia sectores más cíclicos.
¿Puede continuar el mercado alcista en 2026?
La gran incógnita para los inversores es si el mercado alcista iniciado en octubre de 2022 puede mantenerse en 2026 tras dos años de rentabilidades de doble dígito. Según Ismael García, “si analizamos el escenario desde los cuatro pilares clave —macroeconomía, política monetaria, beneficios y valoraciones—, todo apunta a que podríamos volver a tener un año de rentabilidades positivas”.
Desde el punto de vista macroeconómico, en Mapfre AM esperan un crecimiento sostenido, con una posible desaceleración moderada, pero sin riesgo de recesión. Incluso no se descartan escenarios algo más favorables si se materializan estímulos fiscales en Alemania o si prospera un eventual acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania.
La inflación sigue siendo el principal foco de riesgo. “Un crecimiento sólido, programas fiscales ambiciosos y una política monetaria todavía laxa podrían recalentar economías que no parecen necesitar estímulos adicionales”, advierte el experto.
En política monetaria, la divergencia entre bancos centrales será clave. La Reserva Federal de EE.UU. y el Banco de Inglaterra mantienen un sesgo acomodaticio, el Banco Central Europeo estaría en una fase de pausa y el Banco de Japón podría seguir subiendo tipos. En este contexto, la política monetaria continuará dando soporte a los mercados y facilitará la financiación de los elevados déficits públicos, aunque exigirá una gestión activa de la duración y del posicionamiento en curva.
Los beneficios empresariales volverán a crecer a tasas de doble dígito en 2026, impulsados por un entorno macro favorable y por la adopción de la Inteligencia Artificial, que está generando importantes ganancias de productividad. El principal foco de volatilidad podría venir de las valoraciones, especialmente en las grandes compañías tecnológicas, que concentran un peso muy elevado en los índices. “Cualquier duda sobre la monetización de la IA podría afectar a sus cotizaciones”, señala García.
Aun así, desde Mapfre AM no se observan niveles de burbuja. “Las valoraciones son exigentes, pero están respaldadas por fundamentales sólidos. Eso sí, el potencial de revalorización por expansión de múltiplos parece limitado”, matiza.
Con todo ello, la gestora arranca 2026 con una visión positiva en renta variable y más cauta en renta fija, donde la tendencia de los tipos a medio y largo plazo sigue siendo al alza. En deuda corporativa, la estrategia seguirá centrada en el cobro de cupones, dado que los diferenciales permanecen ajustados y la emisión de nueva deuda podría aumentar de forma significativa a lo largo del año.
¿Cómo se posiciona Mapfre AM?
En línea con este escenario, Mapfre AM ha mantenido una gestión activa de la duración, a pesar de que los rangos de tipos han sido estrechos en el último mes. “Hemos marcado nuevos niveles en el bono alemán a diez años para aumentar duración de cara al elevado volumen de emisiones esperado para enero”, explica Ismael García.
En los fondos y carteras de corto plazo, la gestora ha incorporado pagarés que ofrecen un extra de rentabilidad de alrededor de 30 puntos básicos sobre los tipos interbancarios a un día. En renta variable, se mantienen los niveles de inversión tanto en fondos multiactivo como en carteras, ya que, en un entorno de baja volatilidad, “es difícil reducir riesgo sin un catalizador claro que justifique una postura más defensiva”.
Así, la vuelta a la rutina en 2026 llega con un escenario constructivo para los mercados, aunque exige una gestión activa, selectiva y atenta a los principales focos de riesgo que podrían marcar el rumbo del año.


