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Estos son los dos escenarios para la economía global previstos por MAPFRE Economics

May 4, 2023

Redacción Mapfre

Redacción Mapfre

La incertidumbre ha sido la tónica general en los últimos años, con la pandemia, la inflación, la guerra de Ucrania y más recientemente, la crisis bancaria. Por eso, MAPFRE Economics, el Servicios de Estudios de MAPFRE, siempre contempla dos escenarios distintos en sus previsiones con el objetivo de adaptarse a la evolución de la economía en los próximos meses.

Por un lado, realiza un análisis bajo un escenario base, en el que se muestra más positivo al revisar al alza sus estimaciones de crecimiento para la economía global al 2,8% este año y del 3% el siguiente, al mismo tiempo que la inflación media para 2023 y 2024 será del 7% y 4,9%, respectivamente. Sin embargo, también contempla un escenario estresado, de naturaleza alternativa y más pesimista, en el que anticipa un crecimiento económico global que se situaría en el 2% y 2,3% en 2023 y 2024, y una inflación promedio en el entorno del 7,4% y 5,4% para cada uno de esos años.

 

Escenario base

El escenario base previsto en este informe considera un amplio repunte de la actividad económica que genera un alza en las previsiones de crecimiento del PIB en 2023 y, en menor medida, en 2024. Al mismo tiempo, el escenario prevé que la inflación continúe moderándose a un ritmo adecuado en 2023 y de forma más pronunciada para acercarse a la banda objetivo de los bancos centrales en 2024.

Este impulso del crecimiento económico se sustenta en varios elementos, como un crecimiento en la Eurozona menos débil de lo anticipado, que logra evitar la recesión en el cómputo anual; una dinámica positiva en Estados Unidos que se prolonga hasta al menos la primera mitad del año, y la ganancia de tracción de China con su proceso de reapertura consolidando la vuelta al crecimiento potencial.

Las economías emergentes sufren un menor deterioro ante un entorno de demanda exterior más benigno. “El punto negativo de este repunte descansa en la anticipación de una menor actividad de cara a 2024, como resultado de que los efectos de la política monetaria serán más agudos a partir de la segunda mitad de 2023, con los canales de confianza deteriorándose a la par que el acceso al crédito”, señala el estudio.

Por tanto, el escenario base modela una senda de pérdida de dinamismo progresivo que comienza en la segunda mitad del año, con un mayor crecimiento que el planteado anteriormente, pero insuficiente para alcanzar el crecimiento potencial.

MAPFRE Economics espera que la política fiscal siga perdiendo relevancia en su camino hacia el terreno neutral, aunque registrando déficits todavía elevados en todo el horizonte de proyección, y respecto a la política monetaria, las tasas terminales alcanzarían su máximo en mayo y julio de 2023, con 25 puntos básicos adicionales en el caso de la Reserva Federal de los Estados Unidos y 50 puntos básicos más por parte del BCE. Estos aumentos irán seguidos de un proceso de pausa más largo bajo un entorno de tipos de interés reales positivos (hasta el último trimestre de 2023 y primer trimestre de 2024), momento a partir de la cual se pronostica un descenso en forma de escalera hacia el tipo de interés natural.

En el terreno geopolítico, la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia se sostienen durante todo el horizonte de proyección (siendo uno de los catalizadores hacia el escenario estresado de riesgo), así como la tendencia multipolar, la mayor fragmentación y el menor dinamismo del comercio global. De esta forma, el Servicio de Estudios de MAPFRE espera que el precio del petróleo se sitúe por encima de su nivel actual para este año y el que viene, en torno a los 85 dólares, mientras que el gas mostraría un comportamiento más benigno, pero sujeto a mayor volatilidad.

 

Escenario estresado

El escenario alternativo o estresado, que es también el que menos probabilidades tiene de que se cumpla, plantea una senda de crecimiento que diverge respecto a la del escenario base. “El catalizador de este desempeño consiste en un resurgimiento de la inflación a corto plazo, impulsada por un nuevo desequilibrio entre oferta y demanda más prolongado de lo anticipado, y suficiente como para llevar a un endurecimiento de las condiciones financieras más punitivo y no descontado con anterioridad, el cual persistiría a lo largo de 2023 y parte de 2024”, explica el informe.

En reacción al impulso, el ciclo de crédito “entraría en contracción, con una corrección del precio de los activos de riesgo y una aceleración de la transición hacia un marco de actividad económica que se inclina a la baja”.

Como consecuencia del resurgimiento de la inflación a corto plazo, la política monetaria de los principales bancos centrales eleva el rango de los tipos terminales de forma más agresiva, en torno a 100 puntos básicos, al tiempo que aceleran el ritmo de reducción de balance para prevenir de un cambio en las expectativas de inflación. La política fiscal, por su parte, permanece inactiva, sin retomar el papel amortiguador de shocks anteriores, evitando así eventos de dominancia fiscal que exacerben el cambio de las condiciones financieras.

A su vez, MAPFRE Economics señala que esto provocaría un retroceso de los mercados de renta variable de más del 15%, una profundización de inversión en las curvas de tipos de interés, la ampliación de los diferenciales de crédito y correcciones en el mercado inmobiliario superiores al 10%. En materia de divisas, el dólar estadounidense recuperaría su fortaleza frente al resto de las monedas (aunque su tasa de cambio se mantiene por encima de la paridad frente al euro), siendo más abrupto en las divisas emergentes, especialmente en las que sostienen vulnerabilidades estructurales.

Por último, en materia de actividad económica, los efectos de segundo orden del shock previsto en el escenario estresado erosionan tanto los balances de los agentes económicos como su poder adquisitivo, el cual se deteriora más profundamente y provoca una demanda más débil que concatena tanto los efectos del rezago de la política monetaria de forma más abrupta, como un impacto más prolongado y duradero al extenderse sobre el consumo y el crédito durante parte de 2024.

Para leer el informe completo, pincha aquí

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