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Letras vs. fondos, ¿qué me conviene más?

Oct 10, 2023

Redacción Mapfre

Redacción Mapfre

Ismael García Puente, jefe de inversiones y selección de fondos de MAPFRE Gestión Patrimonial

 

Toda persona que se esté planteando una inversión en un activo de renta fija deberá analizar una serie de parámetros que serán clave para determinar si la inversión se lleva a cabo o si, por el contrario, no merece la pena. Dependiendo del tipo de inversor que seamos (más cualificado o menos), las variables a estudiar variarán en número pero muy probablemente haya tres características que tanto inversores profesionales como minoristas analizarán en detalle: la duración, la TIR y el rating crediticio de la emisión.

Con respecto la duración, no debemos confundirla con el horizonte de inversión puesto que mientras que el primero es un concepto financiero que refleja la sensibilidad del activo a los movimientos en los tipos de interés, el horizonte de temporal lo marca el propio inversor dado que es el tiempo que está dispuesto a mantener su capital invertido. La duración se calcula como una media ponderada del tiempo en el que cobramos los cupones y/o principal de la inversión y se usa como aproximación de cuanto podríamos perder o ganar si los tipos de interés suben 100puntos básicos (1%). De este modo, una inversión en un activo de renta fija que tenga mayor duración se verá más afectado por los movimientos de los tipos de interés.

La TIR es, de forma simplificadad, la rentabilidad anualizada que podemos esperar de la inversión mediante el cobro de los cupones y la devolución del principal siempre que todos los flujos sean pagados en tiempo y forma y no haya una quiebra por parte del emisor. Es precisamente la tercera variable (el rating crediticio de la emisión) la que nos mide con que probabilidad el emisor de dicho instrumento de renta fija podría incurrir en problemas a la hora de pagar los cupones y/o devolver el principal. Esta calificación es otorgada por empresas especializadas que, en base a una serie de análisis, asignan una nota más alta o más baja al emisor.

Si llevamos la teoría a la práctica, una inversión en un activo con una duración de treinta días, con una TIR del 4% y un rating AAA (la máxima calificación crediticia posible) debería ser la opción preferida frente a otro activo que tiene una duración de 12 meses, una TIR del 3,7% y un rating crediticio de A (buena calificación crediticia pero dos escalones peor que AAA).

Sin embargo, como ocurre a menudo, la teoría se diferencia de la práctica en la práctica: con datos a cierre de junio, la primera opción acumula “solo” unas entradas netas en lo que va de año de 1.600 millones de euros mientras que la segunda opción ha atraído flujos por valor de 15.000 millones de euros. Podríamos pensar que semejante éxito “comercial” solo podría venir de un activo único, novedoso y acompañado de una campaña de marketing de primer nivel, pero nada más lejos de la realidad.

Las letras del Tesoro Español son sin lugar a dudas la inversión preferida por los españoles en este 2023 convirtiéndose así en los mayores tenedores de este instrumento hasta el punto en el que uno de cada cuatro euros emitidos ya está en manos de las personas físicas, según datos del Banco de España . La fuerte y rápida subida de los tipos de interés llevada a cabo por el Banco Central Europeo (BCE) para hacer llevar la inflación de nuevo a la senda del 2% ha avivado el apetito por las letras del tesoro tras años en los que la TIR era negativa.

Con una TIR del 3,75% aproximada (antes de gastos) y una percepción de cierta seguridad, las familias españolas han preferido esta opción para canalizar su ahorro por delante de otras que, en teoría, son más interesantes. Y es que los fondos monetarios o de corto plazo ofrecen en una gran mayoría de los casos una TIR más alta que las letras del tesoro, con un mejor rating crediticio y una mayor diversificación dado que invierten en un amplio número de activos como bonos, letras, pagarés o depósitos. Además, al tener vencimientos todos los días de los diferentes activos que componen la cartera, se benefician de la reinversión de los mismos si los tipos son más altos por lo que suponen una cobertura natural ante las alzas en los tipos de interés. En el caso de la inversión en una letra del tesoro, la diversificación brilla por su ausencia y además estamos expuestos a un riesgo de reinversión si, llegado la fecha de vencimiento, los tipos de interés están por debajo del momento de compra.

La sencillez a la hora de valorar una inversión es otro de los conceptos o variables que debemos analizar antes de acometerla y probablemente sea esta la razón por la que las letras del tesoro han gozado de tanto éxito en este 2023, dado que muchos inversores lo asemejan a una inversión en los “olvidados” depósitos. Sin embargo, el panorama dentro de la renta fija ha cambiado mucho en los últimos dos años y las oportunidades abundan dentro de ella. No se conforme con lo sencillo, estudie y compare las tres variables teóricas que hemos mencionado al inicio del artículo y si no se ve capaz, busque asesoramiento profesional. Sacan matrícula de honor en esta clase teórica.

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